ROSTRO DIAMANTE
Pasado, Presente y Futuro
Todo lo que nos concierne
sábado, 14 de febrero de 2015
lunes, 28 de mayo de 2012
SONIDOS DEL TAO QUE SANAN
Seguro que os beneficiará.
Esta es una meditación activa que se ocupa de limpiar los órganos de toxinas y es muy recomendable.
No se requiere preparación y con 15 minutos al día es suficiente.
LOS SONIDOS CURATIVOS
Los seis sonidos curativos nos ayudan a limpiar todas las toxinas y el estrés acumulados en la membrana que los rodea y nos ayudan a potenciar las buenas vibraciones de los órganos reforzando las energías positivas. Curan los órganos al equilibrar sus funciones personales con el resto de sistema interno.
Cada sonido puede realizarse desde cualquier posición pero hay que hacer los 6 sonidos seguidos y por el orden que se expone. El detalle más importante es sentir cualquier energía negativa para poder transformarla en fuerza vital positiva.
Es importante:
a) repetir cada sonido 3, 6, 9, 12, 24, o 36 veces, hasta notar que el aire que sale de nuestra boca al emitir el sonido es frío.
b) no olvidar después de cada sonido respirar hacia el órgano y sonreírle, a fin de no dejarlo débil.
c) al principio, hasta sentirte seguro puedes emitir el sonido hacia el exterior, pero es aconsejable que envíes el sonido al órgano (sin voz), a fin de que este reciba el máximo de energía curativa.
Para empezar: Ojos semicerrados o cerrados y la atención puesta en el órgano.
1. – PULMONES: pon la lengua detrás de los dientes cerrados y con una exhalación lenta y prolongada, haz un sonido sssssss (labios estirados como una falsa sonrisa, o el pitido de la olla de presión), al tiempo que sueltas el aire eliminas la tristeza y la depresión. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce la tristeza o la depresión, no lo apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para eliminar la situación o limpiar la tristeza de la persona. En el intervalo respira hacia los pulmones y sonríe llenándolos de luz blanca, siente la virtud del valor y el ánimo.
2.- RIÑONES: forma una “o” con los labios como si soplases la vela de cumpleaños y con una exhalación lenta y prolongada emite el sonido hoooooo, al tiempo que eliminas el miedo, e inseguridad, si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce miedo e inseguridad, no la apartes de tu mente, sino piensa en ella mientras haces el sonido para eliminar el miedo que produce la situación. Durante los periodos de descanso respira a los riñones y sonríeles mientras les envías una luz azul brillante. Siente la virtud de la bondad y paz.
3.-HIGADO: pon la lengua junto al paladar y con una exhalación lenta y prolongada, haz un sonido sshhhhhhhhhhhh, al tiempo que eliminas la rabia, la ira la cólera, la agresividad. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce la rabia, cólera o agresividad, no la apartes de tu mente, sino piensa en ella mientras haces el sonido para eliminar el vicio de la situación o persona. Durante los periodos de descanso respira hacia el hígado y sonríe al tiempo que lo rodeas de una luz verde brillante. Siente la virtud de la amabilidad.
4. – CORAZÓN: con la boca completamente abierta colocando la punta de la lengua detrás de los dientes inferiores haz una exhalación lenta y profunda al tiempo que produces el sonido haaaaaaaaa y eliminas el orgullo, el odio, la soberbia, la impaciencia, la prisa. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce el vicio que estás eliminando, no la apartes de tu mente, sino piensa en ella mientras haces el sonido para eliminar el odio, orgullo, etc. de la situación o de la persona. Durante los periodos de descanso respira y sonríe al corazón al tiempo que lo rodeas de una luz roja brillante. Siente la virtud del amor, y la felicidad.
5-BAZO: pon otra vez la lengua junto al paladar haz una exhalación lenta y profunda al tiempo produces el sonido guuuuuuuuuuu (desde la garganta como el sonido de “gerona”) y eliminas la preocupación. Si te viene a la mente en ese momento una situación o persona que te produce preocupación, no la apartes de tu mente, sino piensa en ello mientras haces el sonido para limpiar la situación o la persona. Durante los periodos de descanso respira y sonríe al bazo al tiempo que lo rodeas de una luz amarilla brillante y sientes la virtud de la belleza que potencia positivamente este órgano.
6.-TRIPLE CALENTADOR: si es posible haz este ejercicio tumbado. Con la boca abierta exhala lentamente el aire mientas haces el sonido hiiiiiiiiiiiiii. Cuando pares para exhalar, trata de imaginar un rodillo grande que va aplanando el pecho, el estómago y el abdomen, y siéntete vacío (es como cuando aplastamos con la mano una bolsa de plástico para guardarla.
Sonríe al triple calentador.
Esto equilibrará todas las energías activadas por los demás sonidos y relaja el cuerpo en general.
Si haces estos ejercicios antes de dormir notarás el sueño mucho más profundo y fácil de conciliar ya que la sensación que produce es de quedarte vacía/o y profundamente relajada/o.
Con la práctica diaria de estos ejercicios, comprobarás como las energías emocionales negativas tienen pocas posibilidades de crecer.
Es bueno dedicar un poco de tiempo a tirar basura emocional y nos encontraremos mucho mejor si sabemos transformar la energía negativa en fuerza vital positiva.
Las emociones nos conducen al cuidado del cuerpo y este nos enseña a conocernos mejor. Juntos podremos sanar. En las virtudes del corazón no se incluye la compasión ya que se la considera como la máxima expresión de la emoción humana y la energía virtuosa por excelencia.
Para ver un vídeo de los sonidos sanadores internos con Mantak Chia en Inglés:
Gracias a Mantak Chia
TAO
Habla simplemente cuando sea necesario. Piensa lo que vas a decir antes de abrir la boca. Sé breve y preciso ya que cada vez que dejas salir una palabra por la boca, dejas salir al mismo tiempo una parte de tu chi. De esta manera aprenderás a desarrollar el arte de hablar sin perder energía. Nunca hagas promesas que no puedas cumplir. No te quejes y no utilices en tu vocabulario palabras que proyecten imágenes negativas porque se producirá alrededor de ti todo lo que has fabricado con tus palabras cargadas de chi.
Si no tienes nada bueno, verdadero y útil, es mejor quedarse callado y no decir nada. Aprende a ser como un espejo, escucha y refleja la energía. El universo mismo es el mejor ejemplo de un espejo que la naturaleza nos ha dado porque el universo acepta sin condiciones nuestros pensamientos, nuestras emociones, nuestras palabras, nuestras acciones y nos envía el reflejo de nuestra propia energía bajo la forma de las diferentes circunstancias que se presentan en nuestra vida.
Sé discreto, preserva tu vida íntima, de esta manera te liberas de la opinión de los otros y llevarás una vida tranquila volviéndote invisible, misterioso, indefinible e insondable como el Tao. No compitas con los demás, vuélvete como la tierra que nos nutre que nos da de lo que necesitamos. Ayuda a los otros a percibir sus cualidades, sus virtudes y a brillar. El espíritu competitivo hace que crezca el ego y crea conflictos inevitablemente. Ten confianza en ti mismo, preserva tu paz interna evitando entrar en la provocación y en las trampas de los otros.
No te comprometas fácilmente. Si actúas de manera precipitada sin tomar consciencia profundamente de la situación te vas a crear complicaciones. La gente no tiene confianza en aquellos que dicen sí muy fácilmente porque saben que ese famoso sí no es sólido y le falta valor. Toma un momento de silencio interno para considerar todo lo que se presenta y toma tu decisión después. Así desarrollarás la confianza en ti mismo y la sabiduría. Si realmente hay algo que no sabes o que no tienes la respuesta a la pregunta que te han hecho, acéptalo. El hecho de no saber es muy incómodo para el ego porque le gusta saber todo, siempre tener razón y siempre dar su opinión muy personal. En realidad el ego no sabe nada, simplemente hace ver que sabe.
Evita el hecho de juzgar y de criticar, el Tao es imparcial y sin juicios, no critica a la gente, tiene una compasión infinita y no conoce la dualidad. Cada vez que juzgas a alguien lo único que haces es expresar tu opinión muy personal, y es una pérdida de energía, es puro ruido. Juzgar es una manera de esconder sus propias debilidades. El sabio tolera todo y no dirá ni una palabra.
Recuerda que todo lo que te molesta de los otros es una proyección de todo lo que todavía no has resuelto de ti mismo. Deja que cada quien resuelva sus propios problemas y concentra tu energía en tu propia vida. Ocúpate de ti mismo, no te defiendas. Cuando tratas de defenderte en realidad estás dándole demasiada importancia a las palabras de los otros y le das más fuerza a su agresión. Si aceptas el no defenderte estás mostrando que las opiniones de los demás no te afectan, que son simplemente opiniones y que no necesitas convencer a los otros para ser feliz. Tu silencio interno te vuelve impasible. Haz regularmente un ayuno de la palabra para volver a educar al ego que tiene la mala costumbre de hablar todo el tiempo. Practica el arte de no hablar. Toma un día a la semana para abstenerte de hablar. O por lo menos algunas horas en el día según lo permita tu organización personal. Este es un ejercicio excelente para conocer y aprender el universo del Tao ilimitado en lugar de tratar de explicar con las palabras qué es el Tao. Progresivamente desarrollarás el arte de hablar sin hablar y tu verdadera naturaleza interna reemplazará tu personalidad artificial, dejando aparecer la luz de tu corazón y el poder de la sabiduría del silencio. Gracias a esta fuerza atraerás hacia ti todo lo que necesitas para realizarte y liberarte completamente. Pero hay que tener cuidado de que el ego no se inmiscuya. El poder permanece cuando el ego se queda tranquilo y en silencio. Si tu ego se impone y abusa de este poder, el mismo poder se convertirá en un veneno, y todo tu ser se envenenará rápidamente.
Quédate en silencio, cultiva tu propio poder interno. Respeta la vida de los demás y de todo lo que existe en el mundo. No trates de forzar, manipular y controlar a los otros. Conviértete en tu propio maestro y deja a los demás ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser. Dicho en otras palabras, vive siguiendo la vida sagrada del Tao.
Etiquetas:
Misticismo
Ubicación:
Cartagena, España
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
